Como convertir a tu enemigo en tu mejor aliado estratégico
Durante el camino profesional, en muchas ocasiones encontrarás los llamados “enemigos gratuitos”, personas que se muestran hostiles sin razón, y parecen querer pasar factura a cada logro que tienes en la empresa.
Ante estos escenarios, prevalece la pregunta, ¿cómo lidiar con este tipo de personas?
La confrontación es siempre el peor de los caminos, ya que te colocará en el mismo nivel de la otra persona. Probablemente esto termine por conducirte a asumir acciones o conductas poco característicos de tu personalidad, y probablemente alejados de tus valores.
Entonces, acudir a los superiores es también una pésima solución. Perderás el respeto de tus colegas e incluso de tus superiores, que te verán como alguien que no puede resolver problemas ni llegar a negociaciones eficaces.
Ante ello, la mejor política es el profesionalismo.
Demostrar a la otra persona que se puede mantener un cordial ambiente de trabajo sin importar las indirectas, crea un escenario forzado. Si la otra persona no se comporta de manera ética, el hacerlo sin importar la respuesta obliga al otro a comportarse bajo determinados estándares o expectativas.
Por ejemplo, apoyar a la persona cuando plantea un punto válido o cuando sugiere una buena idea durante una reunión, le demuestra que no estás automáticamente en su contra a cuenta de una “enemistad”. En respuesta, esta persona deberá hacer lo mismo para no ganar mala imagen ante los demás.
Esta noción de profesionalismo implica no tomarse los comentarios de manera personal, y buscar el enfoque positivo a las críticas. Igualmente, no se debe tener miedo de criticar al compañero porque existe una supuesta rivalidad implícita o una tensión no resuelta.
Al contrario, demostrar que la crítica es positiva y que no tienes miedo de exponerla a pesar de las tensiones, evidencia que mereces el cargo ganado.
Con el tiempo, las hostilidades se disolverán, la persona terminará cediendo e incluso puede convertirse en un futuro aliado. Sin embargo, en el futuro, es importante no olvidar estos episodios, ya que ayudan a pensar con claridad sobre la compatibilidad o no que tienen ambos como profesionales.
Aplica estas tácticas ante compañeros, jefes o subordinados difíciles y verás cómoel ambiente laboral se vuelve más relajado y, por ende, más productivo a la hora de resolver conflictos, administrar el recurso humano y alcanzar objetivos.
http://juanmanuelgarrido.com/2012/11/16/convertir-enemigo-mejor-aliado-estrategico/